jueves, 10 de diciembre de 2009

Enunciado


O bien los Pomar fallecieron en un accidente y estuvieron 24 días al costado de la ruta hasta que los encontraran o bien la escena fue plantada poco antes del hallazgo. De ser un accidente, la policía se desempeñó con extrema inoperancia y no los encontró durante semanas. De ser una escena plantada, no hay razones para suponer que la policía no haya actuado bien. La policía asegura hoy que se trató de un accidente, pero no se le puede creer a la misma inepta policía que, de haber sido efectivamente un accidente, no los encontró durante tanto tiempo. Por lo tanto, hay que concluir que fue una escena plantada. Pero en ese caso, la policía obró bien y no hay razones para descreer de sus investigaciones, y entonces hay que concluir que fue un accidente.-

3 comentarios:

  1. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

    ResponderEliminar
  2. la ineficiencia de la fuerza policial no constituye el único motivo, ni siquiera el más sólido, para descreer de sus investigaciones.

    La posibilidad de que el mea culpa policial sea una tapadera es un motivo mejor.

    excelente blog :D

    ResponderEliminar
  3. El caso Pomar pone de manifiesto que la televisión puede entrar en cadena nacional, incluso cuando no se lo pide cortésmente Cristina Kirchner. Adhiero a la tesis de la escena expresamente construida: ha servido para demostrar la extensión de la libertad de prensa y el coraje con el que el periodismo enfrenta todos los peligros de la repetición y el tedio.
    La policía, plantando la escena, ha demostrado que se puede ser ineficaz e indolente sin tocar la peligrosa cuestión del garantismo, puesta de nuevo sobre el tapete por el pomposo reaccionario que dese hoy es ministro de educación de la ciudad de Buenos Aires.
    O sea, el caso Pomar finalmente beneficia a Macri.

    ResponderEliminar